La segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides se celebrará del 22 al 26 de agosto en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad (Cinta de Hielo). Como una de las disciplinas estrella que más expectación despiertan, las competiciones de danza se dividirán en tres categorías: baile urbano, animación deportiva y baile deportivo. Los movimientos de los robots no solo serán más espectaculares, sino que también aumentarán considerablemente su nivel de dificultad.

Competición de danza de la primera edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides. Foto cortesía del comité organizador
Según la lista oficial de eventos, la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides se divide en dos grandes categorías: pruebas competitivas y pruebas en escenarios. Las pruebas de danza pertenecen a la primera categoría e incluyen baile urbano, animación deportiva y baile deportivo.
La esperada prueba de baile deportivo es una modalidad de danza en pareja incorporada por primera vez. Solo podrán participar equipos formados por dos robots humanoides, que podrán elegir entre el vals y la samba. La competición toma como referencia el sistema de baile deportivo humano y exige que ambos robots sincronicen sus movimientos, coordinen sus desplazamientos a corta distancia, mantengan posturas correctas del torso, los brazos y las piernas, y ejecuten con fluidez la coreografía completa para demostrar plenamente sus habilidades de baile en pareja.
Como modalidad de danza en pareja, el baile deportivo promete espectáculo, pero también plantea grandes desafíos técnicos. Cada robot deberá reconocer de forma totalmente autónoma la posición del otro y coordinarse con su pareja sin intervención externa. La distancia entre ambos deberá mantenerse bajo un control preciso en todo momento, lo que supondrá una exigente prueba para la percepción visual de múltiples robots y los algoritmos de coordinación de trayectorias.
La prueba de baile urbano exigirá que las muñecas, los tobillos y las zonas lumbar y abdominal de los robots humanoides coordinen movimientos con múltiples grados de libertad, a fin de reproducir los sutiles movimientos rítmicos de las manos, la cabeza y las extremidades inferiores de los bailarines humanos. Las acrobacias de gran dificultad serán otro de sus principales atractivos.
El atractivo de la animación deportiva residirá en el “trabajo en equipo”. Varios robots realizarán actuaciones sincronizadas de forma totalmente automática, sin necesidad de control remoto humano, y cambiarán la formación de manera autónoma mediante la coordinación entre múltiples unidades.
¿Cómo se calculará la puntuación de los robots bailarines? Según se informó, 9 jueces evaluarán cada actuación y, tras eliminar la calificación más alta y la más baja, se calculará el promedio. Este año, la animación deportiva incorporará además deducciones aplicadas por el juez principal, quien restará directamente del promedio los puntos correspondientes para determinar la puntuación final.
En términos generales, las pruebas de danza robótica se clasificarán y puntuarán tomando como base los movimientos humanos. Todas exigirán que los robots funcionen de manera completamente autónoma, sin intervención mediante control remoto, y serán evaluadas integralmente en tres aspectos: control mecánico del movimiento, coordinación grupal y creación coreográfica.
Fuente: Beijing Daily