A las 06:00 del 16 de septiembre, el cohete portador Gravity-1 Y3, desarrollado por la empresa espacial comercial china OrienSpace, despegó desde aguas del Mar Oriental de China y colocó con éxito en órbitas preestablecidas los ocho satélites de la constelación Qianfan destinados a la formación de la red y un satélite de prueba de tecnología EUHT. La misión de lanzamiento fue un éxito total. Esta misión estableció nuevos récords en China en cuanto al peso de la carga útil y la altitud orbital de un único lanzamiento marítimo, demostrando plenamente la capacidad del modelo de lanzamiento marítimo para adaptarse a misiones con cargas de satélites de tamaño mediano y grande.

Foto: Xinhua (cortesía de OrienSpace)
Los principales “pasajeros” de este cohete fueron satélites destinados a la formación de la red de la constelación Qianfan, una constelación china de Internet por satélite en órbita terrestre baja. El peso neto de la carga útil del cohete superó las 3 toneladas, mientras que la altitud de inserción orbital alcanzó los 800 kilómetros. Esta misión constituyó asimismo la primera misión mundial de formación de una constelación de Internet de banda ancha en órbita terrestre baja mediante un lanzamiento marítimo móvil. La carga útil estaba compuesta por una combinación de un conjunto de satélites apilados y satélites planos, lo que planteó mayores exigencias para la tecnología de control de múltiples separaciones.
Como el vehículo de lanzamiento de combustible sólido con mayor capacidad de carga del mundo, Gravity-1 utiliza un modelo de lanzamiento compartido, mediante el cual combina diferentes satélites en un mismo lanzamiento para maximizar el aprovechamiento del espacio disponible en el cohete y reducir considerablemente el coste de puesta en órbita de cada satélite. Según un responsable de OrienSpace, actualmente las misiones de Gravity-1 están programadas con una frecuencia de un lanzamiento cada dos meses, y el cohete ya cuenta con la capacidad de realizar de forma regular lanzamientos masivos de satélites destinados a la formación de constelaciones. También se están desarrollando vehículos de lanzamiento con mayor capacidad de transporte, reutilizables y capaces de reducir continuamente los costes de lanzamiento.
Fuente: Beijing Daily