
Sobre el embalse de Xiyu, en Pinggu (Beijing), dos águilas de cola blanca —especie protegida de primer nivel a escala nacional— vuelan plácidamente con una envergadura cercana a los dos metros, convirtiéndose en una de las escenas invernales más vívidas de las afueras de la capital. Desde la década de 1990, Pinggu ha registrado de forma continua la presencia de águilas de cola blanca que llegan a la zona para pasar el invierno.

El águila de cola blanca es conocida como el "tigre del cielo" y presenta exigencias muy elevadas en cuanto a la calidad del agua de su hábitat, la integridad de la cadena alimentaria y el nivel de interferencia humana. En los últimos años, la población monitoreada en el distrito de Pinggu se ha mantenido de forma estable entre 7 y 9 individuos, llegando en algunos momentos a superar los 10. Este invierno, los datos de seguimiento muestran que el número máximo de ejemplares observados en un solo día alcanzó los 5, lo que supone un aumento respecto al mismo período del año anterior.

Cada año, cientos de aficionados a la observación de aves y a la fotografía procedentes de todo el país acuden a Pinggu atraídos por el águila de cola blanca. Teniendo en cuenta que los fotógrafos suelen permanecer durante largos periodos al aire libre, los gobiernos locales de los pueblos de Dahuashan y Zhenluoying, junto con el sector de servicios en las inmediaciones del embalse de Xiyu, han tomado la iniciativa de instalar baños móviles ecológicos, ordenar el tráfico en los alrededores y lanzar paquetes promocionales de alojamiento y restauración dirigidos a los "amigos de las aves", dando forma inicial a una economía basada en el avistamiento de aves.

El regreso estable de estas rapaces raras es un resultado directo de los esfuerzos sistemáticos de conservación y restauración ecológica llevados a cabo en el distrito de Pinggu. Según las estadísticas, en 2025 el número de especies de aves silvestres registradas en la zona aumentó en 34 con respecto al listado publicado en 2022, alcanzando un total de 312 especies hasta diciembre de 2025. Pinggu se ha convertido así en uno de los destinos con mayor potencial para la observación de aves en Beijing.
Fuente: CRI Online
Fotografía: Liu Tong