Beijing ya ha entrado en el período más caluroso del verano y las temperaturas continúan en ascenso. Ante la intensa ola de calor, el Zoológico de Beijing puso en marcha su plan estival para proteger a los animales de las altas temperaturas. Mediante diversas medidas, como la refrigeración de los espacios y la adaptación de la alimentación, el zoológico ha creado para ellos un entorno fresco y confortable.

El panda gigante Fu Xing disfruta del frescor en una piscina.
Foto proporcionada por el Zoológico de Beijing
Para regular la temperatura del entorno, los recintos interiores cuentan con sistemas de climatización que mantienen con precisión una temperatura adecuada para cada especie. En los espacios exteriores, se han activado equipos de aspersión, riego y nebulización, que funcionan diariamente en horarios establecidos para proporcionar a los animales un ambiente húmedo y fresco.

Mono dorado de nariz chata (Rhinopithecus roxellana).
Foto proporcionada por el Zoológico de Beijing
Cuando aumentan las temperaturas, el personal encargado del cuidado de los animales prepara con antelación bloques de hielo en la cámara frigorífica del almacén de alimentos para ofrecérselos a especies que prefieren el frío, como los osos polares. La adaptación de la alimentación también es fundamental para ayudarlos a sobrellevar el calor. Los nutricionistas del Zoológico de Beijing han ajustado cuidadosamente las dietas de acuerdo con las necesidades nutricionales de cada especie y las características del verano.

El panda gigante Meng Lan.
Foto proporcionada por el Zoológico de Beijing

Un oso polar disfruta de fruta fresca.
Foto proporcionada por el Zoológico de Beijing
Fuente: The Beijing News