En 2001, el artista italiano Jacopo llegó a Beijing; en un abrir y cerrar de ojos, ya han pasado más de veinte años. Durante el tiempo que ha echado raíces en la ciudad, Jacopo se ha acercado al arte tradicional chino: toma el pincel, despliega el papel de arroz y funde, con tinta y pincel orientales, la inspiración artística de Oriente y Occidente. Hoy, además, trabaja junto a artistas chinos para tender puentes culturales e impulsar el intercambio entre las culturas china y occidental.
Como él mismo dice: “Beijing ya se ha convertido en una parte de mí; Beijing ha hecho de mí quien soy hoy”. Entre tinta y papel, con un vínculo forjado a lo largo de media vida, Jacopo escribe en Beijing una trayectoria artística que trasciende fronteras y permite al mundo ver la apertura y el encanto de esta ciudad.